
Arrancamos temprano con la sorpresa de contar con un andamio, gentileza de la gente del Olimpo. Nos sirvió para desplegar bocetos y materiales, y como lugar para la clásica charla previa.

Despues, a pintar!





Con el correr de las horas, y cuando todavía estábamos lejos de terminar, unos nubarrones aparecieron, y finalmente se desató una tormenta, granizo incluido. Tuvimos que suspender por un buen rato, y después hacer una versión apurada, sobre la pared todavía húmeda. Nos quedó afuera el texto que queríamos incluir, la combinación de soles, y unos cuantos rayos. Y también nos quedamos sin fogata
